Para qué sirve

La política de uso de la IA dice a tu equipo qué puede hacer con la inteligencia artificial, qué no y a quién preguntar. Sirve para tres cosas: evitar fugas de datos, demostrar que tomas medidas de alfabetización y tener algo que enseñar cuando un cliente grande te pregunte cómo usas la IA.

Los apartados que no pueden faltar

  1. Herramientas autorizadas. La lista cerrada, con la versión o el tipo de cuenta permitida. Lo que no está, no se usa.
  2. Datos que nunca entran en una IA. Datos personales de clientes y empleados, información confidencial, contratos, contraseñas, datos de salud.
  3. Revisión humana. Todo lo que sale de una IA lo revisa una persona antes de enviarlo, publicarlo o decidir con ello.
  4. Transparencia. Cuándo hay que avisar de que se usa IA: chatbots, imágenes y vídeos que imitan a personas reales.
  5. Usos prohibidos. Los del Reglamento europeo y los que tu empresa decida añadir.
  6. Cómo pedir una herramienta nueva. A quién se pide y qué se revisa antes de aprobarla.
  7. Formación. Qué formación recibe cada persona y cómo se registra.
  8. Responsable. Quién mantiene la política y resuelve dudas.
  9. Revisión. Cada cuánto se actualiza.

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Los errores más comunes

  • Copiar una plantilla de veinte páginas. Nadie la lee. Dos páginas claras valen más.
  • Prohibir todo. El equipo seguirá usando la IA, pero a escondidas y con su cuenta personal.
  • No firmarla. Si nadie ha confirmado que la ha leído, no te sirve como prueba.
  • No conectarla con el inventario. La lista de herramientas autorizadas tiene que salir del inventario de IA.

Modelo gratuito

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Preguntas frecuentes

¿Es obligatoria una política de uso de la IA?

El Reglamento europeo no la exige con ese nombre, pero es la forma más sencilla de demostrar que tomas medidas de alfabetización y que controlas los datos que entran en la IA.

¿Puedo prohibir ChatGPT en mi empresa?

Puedes, pero suele ser peor: la gente lo usa igual con su cuenta personal. Es más eficaz autorizar una herramienta concreta, con cuenta de empresa y reglas claras sobre los datos.

Esta guía explica la normativa de forma divulgativa y no es asesoramiento jurídico. No soy abogado: si tu caso lo necesita, consúltalo con uno.